La actual crisis financiera y su efecto en las particularidades de crecimiento del sector automoción
Algunos datos generales
España es el primer fabricante europeo de vehículos comerciales. El segundo de Europa y el octavo a nivel mundial.
Más de 300.000 personas trabajan directamente en el sector y más de 2.000.000 de forma indirecta.
Tiene un peso en el PIB de alrededor del 10% y exportando más del 80% de su producción a más de 100 países.
Es un sector puntero en cuanto a inversión en I+D+i sobre todo gracias a los fabricantes de componentes para el sector de automoción. Sus avances son claves para mejorar la competitividad del sector.
La industria automotriz también está experimentando actualmente un crecimiento sostenido a nivel mundial asociado a la necesaria coherencia con los intereses medioambientales. La irrupción de los coches eléctricos para todos los públicos, la conducción autónoma, la conectividad y digitalización nos hacen mirar con esperanza hacia el futuro del sector.
Particularidades de crecimiento
Dicho esto, las empresas del sector automoción tienen un crecimiento muy particular en dientes de sierra. Se llama así por sus constantes y bruscas subidas y bajadas que recuerdan en las gráficas de resultados el perfil de una sierra.
Esto sucede por la especial idiosincrasia del producto. Comprar un vehículo no es barato ni se hace por impulso. El cliente final ha de pensar y hacer números según no solo su poder adquisitivo actual sino el previsto en los próximos años antes de lanzarse a consumir el producto. Por tanto, la industria automotriz es un sector muy sensible ante los cambios en la economía mundial.
Etapa de crecimiento económico
Análisis de las repercusiones en el sector durante una etapa de crecimiento
Cuando la economía está en fase de crecimiento, con una buena gestión y mucho trabajo, una compañía tanto fabricante de vehículos como de componentes, puede conseguir un contrato que la obligue a duplicar plantilla, aprovisionamiento, planificación, compras, almacenamiento, producción, logística, instalaciones y por supuesto facturación en cuestión de meses.
Este acontecimiento a priori es una gran noticia para una compañía. Por otro lado, puede suponer un desastre a medio plazo si la empresa no ha previsto contar con un buen asesoramiento financiero especializado en el sector que la acompañe. En muchas ocasiones, sólo se han previsto los crecimientos de producción y recursos que le va a costar servir ese contrato sin pensar en el largo plazo.
Cabe preguntarse entonces si las empresas implicadas han puesto a punto su estrategia financiera para asumir este tipo de desafíos sin morir de éxito. Y si no lo han hecho, han de poner a trabajar a sus equipos de gestión para organizar su sistema económico de forma que pueda absorber semejante crecimiento.
Etapa de crisis financiera
Análisis de las repercusiones en el sector automotriz durante una etapa de crisis financiera
Por otro lado, circunstancias como la actual pandemia que vivimos han hecho decrecer muchas empresas del sector a la misma velocidad. Como las compras de vehículos se han pospuesto, la producción, los pedidos y los contratos han caído detrás como fichas de dominó y con ellos los puestos de trabajo y las perspectivas de crecimiento. Actualmente estamos en el punto más bajo del diente de sierra.
En estas circunstancias, a las empresas se les plantea de nuevo la cuestión de si están preparadas financieramente para capear el temporal y reconducir el barco. Otras muchas por el contrario no fueron previsoras y no pueden asumir el esfuerzo que supone superar esta sima económica en la que estamos inmersos.
De nuevo se hace presente la intervención de un asesor especialista que ayude a manejar estos altibajos endémicos del sector a los departamentos financieros de las empresas implicadas. Un especialista cuenta con experiencia y estrategias específicas para el sector porque ya lo ha manejado antes y sabe a lo que se enfrenta. Ya tiene casos de éxito anteriores de los que poder sacar conclusiones para aplicarlas dentro de la escala que corresponda según el tamaño de la empresa.
Búsqueda de soluciones
Cualquier plan de desarrollo que pretenda conseguir resultados, ha de tener previsto contar con especialistas en cada una de las áreas del negocio. Nadie es igual de bueno en todas las áreas. Un buen asesoramiento financiero ejecutado por especialistas nos proveerá de herramientas y estrategias que cubran todos los frentes:
Finanzas y fiscalidad
Alcance de objetivos
Problemas de rentabilidad
Automatización de procesos financieros
Estrategia de crecimiento
Ahorro de costes y optimización de la estructura de la empresa
Es imprescindible por tanto para asegurar la viabilidad de las empresas y más en un sector tan volátil como el de la automoción, tener previstas herramientas financieras específicas según nuestro tamaño y objetivos de crecimiento que nos permitan organizarnos, prever y actuar en la medida de lo posible ante los cambios que sabemos van a venir.
Conclusión
Las crisis son inevitables. La economía es cíclica y cada vez los ciclos se suceden a mayor velocidad. Lo que si se puede evitar es que cada una suponga un desastre que nos impida crecer a largo plazo. La mejor opción para estar preparados es buscar ayuda externa de un especialista en el sector que nos de una visión global del problema y soluciones específicas para el negocio.
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